viernes, 13 de octubre de 2017

Confesiones de una aprendiz de insomne

A veces pienso que sigo siendo la misma. A veces pienso que estos dos años que he considerado de mejora y crecimiento, en realidad han sido tan sólo de autoengaño. Al fin y al cabo, la gente no cambia, ¿no?

Si, es cierto. Sigo siendo aquella chica insegura que no se veia capaz de nada, ni aún demostrandose a si misma que podia. Sigo siendo esa tonta que dudaba de sus decisiones pasadas, y se reprochaba acciones y palabras por muchos años que pasaran ya de ellas. Sigo echandome en cara cientos de miles de cosas; al fin y al cabo siempre he sido mi peor critica y mi mayor pesadilla. Sigo teniendo un millón de pajaros negros revoloteando en mi cabeza, despertando de tanto en tanto con sus graznidos a mis monstruos mas oscuros y escondidos. Esos que solo despiertan cuando la cosa se pone verdaderamente fea, y que tratan de arrastrarme hacia el fondo de ese pozo tan familiar que un día fue mi hogar. Pozo al que, por cierto, no tengo la mas minima intencion de volver.

Si, todo cierto. Completa y absolutamente cierto. Entonces, ¿por que plantearme siquiera ese "falso" cambio? ¿Por qué seguir engañandome? Pues bien, la respuesta es tan simple y a la vez tan complicada, que podria resumirla en una linea tanto como escribir 20 paginas para explicarla. Y, para que mentir, yo nunca he sido de resumenes.

Hace años, en aquel oscuro agujero que era mi casa, los monstruos me hablaban. Quizas pueda parecer que estoy completamente pirada, pero lo hacian. Me decian cosas que no voy a perder el tiempo en recordar, no les daré ese gusto. Sin embargo, a la par que eran crueles e hirientes, en cierto modo me atraian. Desprendian un aura hipnotica, adictiva; no soportaba escucharles pero no podia dejar de hacerlo. No soportaba la persona que me hacian ser, el monstruo en el que me convertian, pero no podia dejar de serlo. Hasta que un dia, de golpe, desperté. Algo en mi cambió, me deshice de su hechizo y pude huir de ellos y enterrarlos en lo mas profundo de mi. Me protegi de mil formas, construi el muro más grande que jamas se haya visto; si no les veia, no podrian atraparme. Pero, lo que no era capaz de comprender, es que jamas podria escapar sin ellos. ¿Como vas a huir de un laberinto al que ni siquiera sabes como has llegado?

Y bien, ¿donde quiero llegar con todo esto? A que un dia, me di cuenta de que no podia encerrar a mis demonios, jamas seria capaz de huir de ellos, y tampoco podia dejarme hechizar de nuevo. Aprendi a buscar el equilibrio, a convivir con ellos a la vez que luchaba por hacerlos desaparecer. Encontré la armonia.

Y si, es posible que ganen algunas batallas, incluso más de las que me gustaría reconocer. Y si, en ocasiones me quedo sin fuerzas y tengo ganas de abandonar, de volver al calor de mi pozo y encerrarme alli para siempre, exhausta de vivir. Y si, a veces caigo en la tentacion, a veces me dejo atrapar por el oscuro hechizo de mis sombras.

Pero entonces, antes o después (puede pasar un dia, una semana, quizas incluso un mes) recuerdo todo lo bueno que me ha dado la vida, todo lo maravilloso que me ha dado luchar y el fantástico lugar al que he llegado gracias a mis monstruos (y puede que también un poquito gracias a mi). Recuerdo que tengo unos amigos que no me los merezco, que ni en un millon de años habria imaginado tenerlos a mi lado. Recuerdo que estoy mejor que nunca en casa, con mi familia; nunca nos habiamos entendido tan bien y eso me hace inmensamente feliz. Y, probablemente lo mas importante de todo, recuerdo que tengo un novio increible, que es lo mas bonito y lo mejor que me ha dado la vida y que ni en un millon de millones de años podria agradecerle, simplemente, existir. Recuerdo sus ojos verdes, con la mirada mas profunda que he visto en mi vida. Recuerdo su maravillosa sonrisa, que alumbra hasta los dias mas oscuros. Recuerdo su voz, el siempre calido tacto de su piel, sus abrazos, todo. Recuerdo lo jodidamente afortunada que soy, y entonces, los monstruos se van.

Simplemente se van.

jueves, 20 de julio de 2017

"El primer amor no siempre llega en orden"

Hace tiempo, estando en un bar, la camarera me entregó el botellín de cerveza con una servilleta en la boquilla, como acostumbran a hacer en practicamente cualquier sitio. Todas las servilletas del bar tenían una frase "motivacional" (por llamarlo de alguna manera) con un gracioso dibujo, así que alimentada por la curiosidad decidí estirar mi servilleta para leer, entre risas, la frase que me había tocado. Y he de reconocer, pese a mi tendencia a criticar y reírme de las típicas frases motivacionales que aparecen en todas partes, que con ésta en concreto no pude estar más de acuerdo.

El primer beso, el primer novio, el primer polvo... Todas las "primeras veces" estarán ahí el resto de nuestra vida. No podemos repetir una primera vez, y por eso debe ser "perfecta". Tu primer beso debe ser parte de una relación preciosa e increíblemente sincera (tanto como pueda serlo una relación a la edad a la que das tu primer beso). ¿Tu primer novio? Es tu primer amor, tienes que estar perdidamente enamorada de él, decirle que le amas y tener una relación maravillosa y sin problema alguno. Y no hablemos de tu primera relación sexual... Tienes que esperar a "la persona", esperar a alguien especial con quien tengas una duradera y fantástica relación y que sea el amor de tu vida. Porque no, perder la virginidad con alguien con quien tienes confianza, aunque ni siquiera sea tu pareja, simplemente porque te apetece, no es una opción válida. Y no me voy a meter a comentar lo que se puede llegar a oír de perderla en según que otras situaciones.

Pues no, lo siento, pero no. La vida no es perfecta, y tampoco tienen porque serlo las primeras veces. Tu primera relación puede ser maravillosa, puede ser horrorosa o simplemente ser, sin más. Puedes haber estado locamente enamorado de tu primer "amor", o simplemente ser alguien con quien en ese momento te apetecía estar, aunque nunca llegaras a enamorarte. Tu primer polvo puede ser con el amor de tu vida, o puede ser con aquella persona a la que conociste hace un mes que tanto te atrae y con la que, para que engañarnos, tanto te apetece. Mientras te sientas preparado, ¿que coño importa? Tus primeras veces pueden ser como quiera que hayan sido, pueden ser como A TI te de la gana. Tan fácil como eso.

Y es que la vida se basa en prueba y error. No vas a encontrar al amor de tu vida en la primera persona que te gustó, ni probablemente encuentres el mejor polvo de tu vida en quien disfrutó el primero contigo. ¿Y que importa eso? Pruebas, experimentas, aprendes, y quizas la segunda, quizas la tercera, o quizas la centésima vez encuentres lo que de verdad te hace feliz y lo que de verdad andabas buscando. Y entonces, sólo entonces, será perfecta. Perfecta para ti, y eso es todo lo que hace falta.

Y desde luego, puedo asegurar que, tal como decía mi servilleta, el primer amor no siempre llega en orden.

lunes, 5 de junio de 2017

¿En que mundo vivimos para que la gente me mire raro por ir sonriendo por la calle? Pues si, amigos, os guste o no, soy feliz. ¿Por qué no debería serlo?
Estoy estudiando algo que me encanta; por mucha ansiedad que me generen los exámenes y muchas inseguridades que haga aflorar, no podría estar mas orgullosa de la decisión que tomé hace ya casi dos años, a pesar de todas las dudas que tenía en el momento y del terrible miedo que me daba. No podría gustarme más, ni hacerme mas feliz. Además, gracias a eso he conocido a gente maravillosa, gente que ni en sueños habria pensado tener a mi lado y que en cambio ahora son una realidad. Gente que me apoya, que me entiende; gente con la que de verdad puedo ser yo misma, y lo que es mas importante, gente con la que de verdad me siento yo. Y, la verdad, gente a la que quiero a rabiar.
Por otra parte, no podría estar mas orgullosa de mi misma, de todo lo que he dejado atrás; me hace extremadamente feliz mirar al pasado, y ver todo lo que he crecido y todo lo que he luchado. Y, sobretodo, me apoyo para seguir luchando. Aun me queda mucho camino por delante, es cierto, y tengo aun infinitas batallas que pelear hasta caer rendida, pero eso no hace mas que empujarme hacia ellas con mas fuerza todavía. ¿Acaso debería entristecerme por todo lo que me queda por delante, rendirme y tirar por tierra todo lo que he ganado? ¡Venga ya! Pienso disfrutar del trayecto aunque vaya descalza sobre un camino de espinas.
Aunque, siendo sincera, ¿como no iba a disfrutarlo yendo de su mano? Si miro a mi lado y tengo a mi mayor apoyo, a mi mejor sonrisa, a la persona que cada día me hace un poquito mas feliz solo por estar ahí, ¿como no voy a ser feliz? Y no, no tengo miedo, no temo tropezarme, ni caerme y tener que volverme a levantar por millonésima vez. ¿Como podría tenerlo? Sé que cuando me caiga miraré arriba y estarán esos ojos verdes que tanto me gustan, se que estará ahí tendiéndome la mano para decirme "venga, una vez mas, juntos podemos hacerlo".
Así que, para toda esa gente que se sorprende de verme andar canturreando y sonriendo por ahí, si, soy feliz. Y pienso seguir demostrándoselo al mundo, porque no tengo un sólo motivo para no hacerlo.



A veces, sonreír es la mejor forma de contribuir a cambiar el mundo.

lunes, 29 de mayo de 2017

I'm back.

«Pequeñas aclaraciones:
   1. No, en realidad no he vuelto. Simplemente hoy me ha dado por escribir y, aunque ni siquiera me guste demasiado, por subirlo aqui.
  
  2. En realidad no me lee nadie, asi que esto viene a ser como si me aclarara a mi misma cosas que ya sé. Si, la locura va bien, gracias.

  3 (y el más importante). Por si algún dia supero la vergüenza a enseñarte este blog cutre y llegas a leer esto (si lo lees delante mio ignora lo roja que me pongo y mis ganas de que me trague la tierra y abrazame): Gracias por ser mi inspiracion cada dia, mis ganas de seguir adelante y el motivo principal de mi sonrisa. Disfrutemos del precioso camino que nos queda por delante juntos. Te quiero. »




No sé si alguna vez te lo habrás planteado, pero yo soy del pensamiento romántico (o cursi, si quieres llamarlo así) de que todo el mundo tiene esa persona, de que todo el mundo llega a sentir lo que es el amor. Y sí, lo digo yo, que he hecho mil estupideces, que he dicho te quiero sin sentirlo, que no he sabido apreciar lo que tenía, que he tratado mal a personas que ni por asomo se lo merecían... En fin, la lista es larga. Pero, la verdad, siempre he creido que la gente puede evolucionar, madurar; las personas cambian. Y te cambian. Muchos dirán que no puedes dejar que nadie te cambie; básicamente que tienes que quedarte estancado en la persona que eras antes. Con lo bonito que es evolucionar, ¿no crees? Y no hablemos de la belleza que hay implícita en el hecho de crecer de la mano de otra persona, de empujarse mutuamente hacia delante. Pocas cosas me parece que reflejen tan bien el amor hacia alguien como apoyarle y ayudarle a cambiar a mejor, a dirigirse hacia la persona que quiere ser. Y, si te soy sincera, nada me hace mas feliz que poder hacer ese camino a tu lado... Que más podría pedir que haber encontrado a la persona, cuando menos la buscaba pero más la necesitaba. Y, la verdad, que mejor compañía que tu sonrisa.